Respuesta a Javier Sáez y su El amor es
heterosexual
Make love to
the earth (decían Annie y Beth mientras besaban la
tierra de Donosti)
B. Preciado
Qué decirte a todo lo que me cuentas si
no es que TE QUEREMOS: políticamente, amicalmente,
que te apoyo en tu lucha, que me gustaría poder estar cerca de ti si te sientes
solo. Pero no me gusta el modo en que fríamente vomitas tu crítica sobre los
otros y cuando toca dar la cara lo único que nos puedes decir son una lista de
tristes incidentes... Quizás de lo que estés hablando sea precisamente de los
afectos y su precariedad. Annie pasó por un cáncer
terrible, del que pudo salir gracias a poder compartir la seguridad social de Beth al casarse con ella. No soporto que alguien que no ha
trabajado en pornografía o en prostitución venga a explicarle
a las trabajadoras sexuales que no pueden utilizar la palabra o la noción de
amor porque ésta es heterosexual. Annie y Beth, como Massimo y Pierce, están
re-inventando a través de su trabajo lo que significa amor, creando una cultura
de amor disidente. Las bodas de Annie y Beth son performances colectivas,
en las que participan cientos de personas, pero no como en las bodas
tradicionales, sino creando una comunidad de afecto y de apoyo colectivo con la
que precisamente podemos contar en momentos difíciles. Más que bodas podrían ser
arquitecturas políticas en las que lo que se construye son redes y afectos. A
mí la política sin AMOR no me interesa. Amor no es amor romántico. Eso yo
también, Javi, sé que es un cuento de hadas. Amor es
currarse los afectos allí donde más duele. Me gustaría que hubiera habido más
tiempo y que hubieras podido conocer a Annie y Beth más de cerca: quizás hubieras podido casarte también
con la tierra como lo hicimos nosotr*s. Yo lo que he
sentido en tu texto es que nos tratabas de bobos: como
si yo no supiera la crítica que Foucault y Butler pueden hacer a las estructuras normativas en torno a
las que se construye la noción heterocentrada de
amor. Pero no te olvides que Foucault tenía a Daniel
y que Butler está casada con Wendy
y tiene un hijo con ella. ¿Qué es lo que tanto te molesta? ¿Acaso desde la
cultura feminista y queer no podemos transformar el
amor, la pareja y la filiación como hemos transformado la masculinidad, la
feminidad o el sexo? Hay que sobrevivir y nuestras vidas, tú lo sabes también
como yo, son frágiles. Y ya basta de esa ecuación heterosexual= mal, es
demasiado fácil. Como si nosotros no tuviéramos que aprender a relacionarnos, a
amar, como si inventar nuevas formas de afección fuera tan sencillo. También he
percibido en el texto una cierta forma de vigilancia: cuáles son las relaciones
que merecen la etiqueta de políticas y las que no, de queer
o no. Lo que yo te puedo decir, es que desde que conozco a Annie
y a Beth, a Virginie, a
Itziar a Maro, a Elena y Majo y tanta otra gente han
llenado mi vida de amor, sí, te lo digo sin corte, porque no me da corte
pronunciar esa palabra tan mal vista en nuestros grupos tan postporno,
de AMOR y me gustaría seguir construyendo esos afectos.
Te mando un abrazo fuertísimo y te
ofrezco desde aquí todo nuestro apoyo. Te envío el ritual de amor con la tierra
que Virginie y yo compartimos el otro día con Annie y Beth:
Earth, we vow
to become your lover.
With
these steps,
Let us reach
your love.
Through
our senses we will become your lover.
Everyday
we promise to breath in your fragrance.
And be opened
by you.
Let us not be
severed from your love.
Everyday we
promise to enjoy your colors
And be
surprised.
Let us not be severed from your love.
Everyday we promise to taste you
And be moved.
Let us not be severed
from your love.
Everyday ears
to the ground we listen, and are changed.
We promise to
love you until death brings us closer together forever.
We are
consecrated to you, Earth, through this dirt that we will become.